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Déficit de Atención, ¿Es que no te enteras?

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Charlas en el Colegio HH. Maristas “La Inmaculada” sobre el Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.

El objetivo de estas charlas, tanto para los niños como para los adolescentes del centro, era hacer que todos se pusiesen en el lugar de una persona con Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). A través de las dinámicas que se propusieron, se pretendía que se percatasen de que los niños y adolescentes con Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH)  no son maleducados, pesados, despistados por gusto, sino que les resulta muy complicado prestar atención a una tarea (un explicación en la clase, un examen, una conversación…) cuando hay muchos distractores que llaman su atención. En todas las clases obtuvimos gran participación y entusiasmo por conocer las dificultades de las personas con Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), así como saber cómo podrían ayudarles.

Charla sobre el Déficit de Atención para niños Charla sobre el Déficit de Atención para adolescentes
Déficit de Atención Déficit de Atención

 


Tamara Alfonso

 

 


Estrategias para adultos con TDAH

ESTRATEGIAS PARA HACERLO BIEN EN CASA, EN EL TRABAJO, Y EN LA VIDA, CUANDO SE VIVE CON UN TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD (TDAH)

Gestionar los detalles diarios de la vida siendo un adulto con TDAH es difícil. Los plazos en el trabajo van y vienen, y no se acaban. Los comentarios impulsivos enfadan y eliminan amistades y posiblemente le costarán su trabajo.

Usted está agotado al final del día, y sin embargo, siente que todo su esfuerzo no lleva a ninguna parte. Los medicamentos para el TDAH pueden ayudar a hacerlo algo más fácil, pero se puede hacer algo más. Así como la dieta y el ejercicio ayudan a la insulina para mejorar la salud en los diabéticos, estas estrategias trabajarán con los medicamentos para el TDAH para un mejor control de los síntomas.

APRENDA A ESPERAR

Es difícil resistirse a los impulsos.

Su jefe propone duplicar sus objetivos de ventas para el próximo año, y antes de que se pueda morder la lengua, usted se ríe y dice: “¿Estás loco?”

Su vecino compra un nuevo adorno de césped y le pregunta si le gusta. Usted le dice que hace que su casa parezca un motel barato. Ahora él ya no se habla con usted… otra vez.

Usted ve un hermoso par de zapatos de diseño en un escaparate de una tienda y sale corriendo a comprarlos, a pesar de que su cuenta corriente a estas alturas del mes ya no da para más. No se da tiempo para pensar y medir sus palabras y acciones.

No utiliza ningún medio que, usando retrospectiva y prospectiva, le sirva para evaluar la situación y determinar lo que debe decir, hacer o pensar.

ESTRATEGIAS:

  • Hacer una lista de las situaciones en las que es más probable que surja un comportamiento impulsivo. Hay momentos y lugares en los que está bien ser espontáneo y locuaz, y otros momentos en los que actuar de esta manera puede reportarle consecuencias negativas.

Cuando se esté a punto de entrar en una de las situaciones que ha identificado, quédese unos segundos con aspecto pensativo mediante la realización de cualquiera de las siguientes acciones:

  • Antes de responder a alguien, inhale lentamente, exhale lentamente, ponga una expresión pensativa, y dígase a sí mismo y después a su interlocutor: “Bueno, déjame pensar sobre eso.”
  • Cuente mentalmente hasta 10 o 20 antes de dar una respuesta.
  • Ponga un dedo en la boca durante unos segundos, como si estuviese pensando en lo que va a decir.
  • Parafrasear lo que su interlocutor le ha dicho: ” lo que quiere saber es acerca de …” o “Tú me estás pidiendo …”.
  • Imagínese el bloqueo de la boca con una llave para evitar hablar.
  • Tenga a mano un listado de respuestas alternativas al “si” o el “no”, que le permitan no responder inmediatamente, tales como “ luego te contesto”, “ déjame que lo piense”, “ tengo que consultarlo”, “tengo que mirar mi agenda”, “ luego te llamo y te digo”…..

Estas estrategias le darán a su lóbulo frontal una oportunidad de conseguir algo de tiempo para reflexionar, en lugar de ser arrastrado por la marea de sus impulsos.

VER EL PASADO … Y LUEGO AVANZAR

Cuando surge un problema, ¿está confundido acerca de lo que es probable que suceda o qué debe hacer? ¿se ve abocado a cometer los mismos errores una y otra vez?

Los adultos con TDAH tienen débil memoria de trabajo verbal, lo que significa que no se basan en la visión retrospectiva para guiar sus acciones. No son buenos para el reconocimiento de los aspectos sutiles de los problemas y las diversas herramientas que podrían usar para resolverlos. Muchos TDAH golpean cada problema con un martillo, ya que, para ellos, todos los problemas parecen clavos.

A la persona con TDAH le puede resultar difícil diferir la gratificación – lo que usted debe hacer para ahorrar dinero o seguir una dieta – ya que no pueden acceder a la imagen mental del premio que se avecina. Por lo tanto necesita una herramienta para asegurarse de que lo que ha aprendido del pasado es accesible cuando lo necesite en el futuro.

ESTRATEGIA:

Detener la acción (como se describe en la estrategia anterior) le da el tiempo para encender el ojo de la mente. Una vez que haya hecho esto, imaginar un dispositivo visual (TV de pantalla plana, un monitor de ordenador, o una minicámara) y visualizar, en esa pantalla imaginaria, lo que pasó la última vez que estuvo en una situación como esta. Deje que el pasado se desarrolle con todo detalle, como si estuviese filmando o repitiéndolo.

Cuanto más a menudo haga esto, más automático será. Lo que es más, usted encontrará que cada vez más “videos” se abrirán en su cerebro de su banco de memoria.

Se podría pensar: “La última vez que interrumpí una reunión con una broma, todo el mundo se rió de mí” , o bien, “Me sentía culpable cuando compré los zapatos caros hace varios meses, y luego descubrí que mi hijo necesitaba libros para la escuela”

Quizás después de “visualizar “estas películas, escoja otro modo más gratificante y efectivo de afrontar el problema distinto al que ha “visto” en dicha película, y que no resultó útil ni positivo.

SENTIR EL FUTURO

La mayoría de las personas con TDAH olvidan a menudo el propósito de sus tareas, por lo que poco a poco pierden el interés para acabar con ellas. Si nadie está colgando una zanahoria delante de ellos, pueden necesitar estímulos convincentes para mantenerse en movimiento hacia su meta. Es por eso que la estrategia anterior es importante: Les ayuda a aprender de sus recuerdos, para convertirse en expertos en el manejo de situaciones similares en el futuro.

Pero esta estrategia no siempre es suficiente. Algunas cosas las tienen que hacer porque es lo que hay que hacer. El TDAH a veces hace que sea difícil de comprender el imperativo moral para conseguir una tarea por hacer.

Imaginar las consecuencias negativas de no hacer algo no es un motivador poderoso para la mayoría de las personas.

Imaginar lo maravilloso que se siente al llegar a su meta funciona mejor.

ESTRATEGIA:

Pregúntese: “¿Qué voy a sentir cuando vea este proyecto terminado?” Podría ser el orgullo, la auto-satisfacción, la felicidad por haber completado el proyecto. Cualquiera que sea la emoción es importante tratar de sentirla en ese momento, al visualizar su meta. Cada vez que se ponga a seguir trabajando en el proyecto, trate de sentir el resultado futuro.

Puede dar a esta técnica un impulso recortando fotos de las recompensas que espera ganar por lo que está haciendo. Colóquelas alrededor de usted mientras usted está trabajando. Van a aumentar la potencia de su propia imaginación y harán que las emociones que esté anticipando sean aún más efectivas.

PÓNGASELO FÁCIL

Un objetivo que requiere una importante inversión de tiempo, incorpora los períodos de espera, o tiene que hacerse en una secuencia de pasos, puede resultar tan difícil de alcanzar que hace que se sienta abrumado. Cuando eso sucede, muchas personas con TDAH buscan una vía de escape; pueden llamar al trabajo diciendo que están enfermos o derivar la responsabilidad a un compañero de trabajo.

Debe averiguar en qué situaciones es probable que esto ocurra:

¿Aparece el pánico o la ansiedad cuando alguien le da una fecha límite para terminar una tarea?

¿Le abruman y angustian los proyectos complejos?

¿Tiene problemas para trabajar sin supervisión?

Si es así, necesita algunos motivadores externos.

ESTRATEGIA:

  • Divida las tareas o metas a largo plazo en unidades más pequeñas, con metas intermedias, más cercanas, más asequibles. Póngaselo fácil, en definitiva, para conseguirlo.
  • Divida su tarea en trozos de trabajo de una hora o media hora. Escriba lo que hay que hacer en cada período, y vaya marcando con un rotulador sobre cada paso a medida que trabaja en él, para mantener enfocada su atención.
  • Duplique sus posibilidades de éxito pidiendo a otra persona que le supervise y le apoye. A la mayoría de las personas les importa lo que los otros piensan de él, y el juicio social añade más leña al fuego para hacer las cosas. Además su autocontrol es débil y tener alguien cerca que lo restituya es muy útil. En el trabajo, buscar la supervisión de un compañero de trabajo. En casa, puede hacerlo con un socio, cónyuge, o un vecino.
  • Puede hacer alguna o varias de estas cosas después de terminar cada trabajo:
    • Felicítese.
    • Tómese un breve descanso.
    • Llame o envíe un correo electrónico a un amigo o a un familiar para comentarle lo que usted ha conseguido hacer.
    • Dése una recompensa o algún privilegio que disfrute mucho, tenga en cuenta que sea pequeña y breve.

MANTENER EL SENTIDO DEL HUMOR

El TDAH puede ser grave, pero usted no.

ESTRATEGIA:

Aprenda a decir, con una sonrisa: “… Bueno, ahí va mi TDAH hablando o actuando de nuevo. Lo siento, es un error y tengo que tratar de hacer algo acerca de eso la próxima vez.”

Cuando dice esto, hace cuatro cosas importantes:

  • Usted es dueño de la equivocación.
  • Usted explica por qué ocurrió el error.
  • Se disculpa y no trata de inventar excusas culpando a otros.
  • Usted promete tratar de hacerlo mejor la próxima vez.

Haga estas cosas y procure mantener su autoestima, así como conservar a sus amigos.

Renegar de su conducta TDAH, culpar a los demás, o no tratar de hacerlo mejor la próxima vez le costará mucho.

Si usted hace del TDAH una discapacidad que lo abarca todo, sus amigos y familiares le tratarán de esa manera, también.

Viva y gestione su TDAH con sentido del humor, y ellos también lo harán.


Carmelo Pérez García
Psicólogo de Ampachico


Asamblea General Extraordinaria

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ATENCIÓN: CAMBIO DE UBICACIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL EXTRAORDINARIA

El próximo día 18 de Diciembre de 2015 se celebrará la Asamblea General Extraordinaria de la Asociación Ampachico, a partir de las 17:00 horas en  LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN de Granada, con el siguiente orden del día:

  1. Lectura y aprobación del acta anterior.
  2. Incremento de la cuota de adhesión e inscripción.
  3. Elección y nombramiento de la Junta Directiva.

Una vez concluida la Asamblea tendrá lugar la charla “PERDONA PERO NO SABÍA QUE ERAS ASÍ”  (Elaboración de expectativas realistas y duelo por las expectativas imaginadas) que correrá a cargo de D. Alfonso García-Sepulveda psicólogo de nuestra asociación.

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¡No voy a sentirme mal! (II)

Categoría:Pautas para padres

CONSEJOS PARA MEJORAR LA AUTOESTIMA DE TUS HIJOS/AS

En el artículo anterior hablábamos de cuál era la “peor receta” para mejorar la autoestima de los/as chicos/as con TDA-H. Bien, el objetivo de este segundo artículo es complementar aquellos consejos con los de la “mejor receta”. Vamos allá.

LA MEJOR RECETA


autoestima

Acéptale como es

 No valores sólo sus éxitos y competencias. Acéptale tal y como es, haciéndole sentir único/a. Tal vez no se le den bien las mismas cosas que al resto de sus compañeros/as, o tal vez necesite más tiempo para aprender algo, pero sin duda debe haber algo que sea capaz de hacer con cierta competencia.

Si a tu hijo/a se le da bien clavar puntillas, ¿por qué no preparar una tabla enorme sobre la que clavar mil puntillas? Y cuando se acaben, mil más.

Descubre qué tiene de especial y díselo

Practica la alabanza, teniendo en cuenta sus dificultades y grado de esfuerzo. Como ya ha sido dicho, no busques la excelencia si tu objetivo es reforzar positivamente una conducta. Por lo tanto, quédate con la parte buena de dicha acción, aunque ésta sea la parte más pequeña. Luego, en lugar de criticarle, guíale para hacer aquello bien, con tu ayuda, codo con codo.

Finalmente, verbaliza todos los aspectos positivos de su conducta, insisto, aunque dichos aspectos sean pequeñitos. A esto se le llama “pillar a tu hijo/a siendo bueno/a”. Es decir, obsérvale y refuerza con tus palabras o gestos cada pequeña acción positiva.

Cree en él/ella

Ofrécele confianza proponiéndole responsabilidades con tu supervisión y ayuda. Como ha sido comentado, no dejarle que haga las cosas por sí mismo/a es el equivalente a no darle confianza, por lo tanto se da por sentada una ineptitud que no siempre es real, o no tanto como imaginamos.

Puedes empezar ofreciéndole actividades con la que sabes que puede conseguir éxitos fácilmente: Tareas cotidianas, acciones cortas y fáciles, recados sencillos… Échale imaginación.

Analiza tus mensajes

Éstos se han de convertir en mensajes positivos que le indiquen qué se espera de él/ella (sin olvidar dónde están sus dificultades).

Intenta siempre mantener tu discurso en positivo. Si yo te digo: Cierra los ojos y NO PIENSES EN ELEFANTES ROSAS. Si ahora mismo cierras los ojos, lo más probable es que pienses justamente en eso. Esto ocurre porque al cerebro le cuesta entender los mensajes en negativo, he ahí una razón por la que los/as niños/as muchas veces tienden a hacer lo contrario de lo que se les pide.

Por ello, mantén tu discurso en positivo. En lugar de decir “¡No hagas eso!”, intenta decir: “Eso que haces está mal, podrás seguir jugando cuando estés dispuesto a jugar sin pegar”.

Haz uso del lenguaje de la autoestima

Háblale desde la asertividad, es decir, diciéndole cómo te sentiste cuando hizo lo que hizo.

Usa esta estrategia sobre todo si tu hijo/a es adolescente. Hazle entender cómo te hace sentir su comportamiento en ciertos momentos y dile en términos positivos lo que esperas de él/ella. Y esto ha de ser independiente del castigo (si es que lo hay) por sus acciones.

Por lo tanto, mejora tu comunicación con tu hijo/a, utiliza un lenguaje positivo y evita acusaciones, ridiculizaciones y comentarios irónicos. Recuerda que todo eso sirve para nuestro propio desahogo, pero tiene poca capacidad pedagógica.

Practica la atención positiva

Como ya ha sido comentado, la atención positiva no es más que “¡Pillar a tu hijo/a siendo bueno/a”. Para ello, usa palabras como: “Estupendo”, “Así se hace”, “Me gusta mucho como…”, “Confío en ti…”.

Además, es más que recomendable que seas específico/a en tus elogios: “Bonito dictado, mira esta palabra qué bien te ha salido” (aunque sea la única palabra bien escrita), “este ejercicio te salió genial” (aunque sea el único ejercicio que le ha salido bien), “me encantó cómo paraste el gol en el último momento” (aunque hayan perdido 4-0).

Respeto y confianza

Como ha sido dicho, dale responsabilidades fáciles de conseguir y confía en él/ella. Si algo sale mal, enderézalo sin criticar, y ten claro que no pasa nada porque no salgan las cosa a la primera, ni a la segunda, ni a la…

Acuérdate de cuando aprendías a montar en bici. Imagínate que cada vez que te caías tu padre o tu madre te hubiera regañado entendiendo que lo hacías adrede, que te caías de la bicicleta no por falta de habilidad, sino por para molestarles. Si esto hubiera pasado, ¿con qué ganas te volverías a subir a la bici? Exacto, con ninguna.

Bien, por esta misma razón es positivo no criticar los errores de los/as niños/as, sino restarle importancia a la vez que les guiamos para que lo hagan bien, comentando en voz alta cada acción positiva y elogiando al/la niño/a.

Saborea con él/ella las mieles del éxito

Siempre hay cosas positivas que elogiar. Por eso, mi consejo es que hagas grandes elogios de pequeños logros.

Hazle sentir especial por cosas que otros/as niños/as hacen con los ojos cerrados. Cuidado con aquello de: “No le voy a elogiar por algo que es su deber”.

Es normal pensar que un/a niño/a no se merece una alabanza por preparar bien la mochila, o por ayudar en ciertas tareas… Al fin y al cabo, es lo que debe hacer. Sin embargo, estas y otras pequeñas acciones serán dignas de mención y de ser tenidas en cuenta como éxitos si normalmente no lo hace o le cuesta mucho hacerlo bien.

Insisto una y otra vez, el objetivo es hacerle sentir bien por aquellas pequeñas cosas positivas.

autoestima

A título de resumen, la mejor receta podemos encontrarla en las siguientes pautas:

  • Acéptale como es.
  • Descubre qué tiene de especial y díselo.
  • Cree en él/ella.
  • Analiza tus mensajes.
  • Haz uso del lenguaje de la autoestima.
  • Practica la atención positiva.
  • Respeto y confianza.
  • Saborea con él/ella las mieles del éxito.

Bien, con todo, te animo a que lleves a cabo en casa las buenas prácticas. Coge los consejos expuestos de “la peor receta” y aplícalos junto con los de “la mejor receta” para conseguir un menú de la autoestima sano, equilibrado y potente.

Sigamos, pues, el consejo del gran psicólogo social Abraham Maslow cuando dijo: “La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en el mundo”.

¿La misión? Hacer que nuestros/as chicos/as se sientan útiles y necesarios/as.


Alfonso García-Donas Sepúlveda
Psicólogo de Ampachico

 


Referencias:

el niño muy movido o despitado

 


Miembro de

FEAADAH

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