

Los trastornos de la conducta y del comportamiento se han convertido en una de las situaciones más preocupantes para padres, madres y profesorado. Una definición clara y sencilla de dichos trastornos sería la “dificultad de los/as niños/as y adolescentes para cumplir las normas que la mayoría de los/as niños/as aceptan” .
Se caracterizan por una gran variedad de conductas antisociales que van desde encolerizarse, discutir con adultos y desafiarles activamente, molestar deliberadamente a otras personas, acusar a otros de errores o faltas propias, ser colérico y rencoroso, hasta situaciones extremas como violación sistemática de los derechos de otras personas, así como el incumplimiento de una serie de normas sociales propias de la edad (agresión a personas y animales, destrucción de la propiedad, fraudulencia o robo, violaciones graves de normas…)