Ayudando a los Adolescentes con TDAH a ser más independientes

Ayudando a los Adolescentes con TDAH a ser más independientes

Los padres pasan mucho tiempo preocupándose por las calificaciones de su hijo adolescente, la preparación para la selectividad, mantenerse al día con las prácticas deportivas, eventos escolares, y las batallas que vayan surgiendo… Por lo que es muy fácil pasar por alto las habilidades que un adolescente necesita aprender antes de que pueda tener éxito en la vida independiente, ya sea en la universidad o en su primer apartamento.

Hasta hace apenas un par de generaciones a partir de una edad muy temprana han ido recibiendo lecciones de vida que les preparaban para emprender su vida en solitario. Mientras que los padres hoy en la actualidad suelen hacer hincapié en las habilidades deportivas y académicas sin tener en cuenta las habilidades básicas para manejarse en la vida. A menudo, sin embargo, cuando un adolescente sale de casa por primera vez, el mayor factor que determina el éxito es su capacidad para manejar los aspectos prácticos de la vida diaria.

He aquí algunas maneras de preparar a su hijo o hija con TDAH para un cambio exitoso hacia la vida independiente, es decir, para fomentar su autonomía personal:

autonomía

Durante la E.S.O.

Pueden empezar a aprender los fundamentos de estas importantes habilidades de gestión de la vida diaria. Muchos padres sienten que su hijo está sobrecargado por lo que no quieren agobiarlo con más responsabilidades. La confianza y el conocimiento para cuidar de sí mismo es importante para todos los adolescentes y sólo pueden ser adquiridas a través de la práctica.

  • Lavandería. Los chicos de secundaria pueden asumir la responsabilidad, al menos parcial de su propia ropa. Al igual que los padres les ayudan si tienen un examen al día siguiente, o si no han terminado a tiempo una tarea escolar, esta es una buena edad para que aprendan que la ropa limpia no aparece por arte de magia en sus habitaciones.
  • Asignación para ocio y ropa. Una excelente manera de ayudar a un adolescente a aprender a manejar el dinero es darle una cantidad mensual para sus gastos y ropa. Tendrá que hacer un poco de planificación a largo plazo – por ejemplo ahorrar suficiente dinero de la paga de septiembre y octubre para comprar una nueva chaqueta de invierno. Los adolescentes pueden llegar a ser excelentes cazadores de gangas cuando es “su” dinero el que se está gastando.
  • Gestión del tiempo. Estos son buenos años para algunas responsabilidades de gestión de tiempo, como poner una alarma y despertarse por su cuenta por la mañana. Él o ella debe comenzar a llevar un reloj y hacerse más responsable y consciente del tiempo.

tiempo gestión

  • Organizar su habitación. La “batalla de la habitación” a menudo se prolonga durante los años en la adolescencia. Los adolescentes no necesitan o quieren mantener sus habitaciones limpias, parece que necesitan el habitual “desenterrar” para encontrar algo. Al menos una vez por semana deberían ocuparse de su habitación.
  • Carteras, monederos y llaves. La secundaria es un buen momento para que un adolescente comience a llevar cartera. Pueden aprender a controlar su D.N.I. y su asignación semanal. Hacer un seguimiento de las llaves de la casa es también una excelente habilidad para trabajar durante estos años.
  • Cuidado Personal. La transición de la responsabilidad parental a la responsabilidad personal de todos los aspectos del cuidado personal es un proceso largo y lento que debe comenzar en la escuela primaria y continuar hasta que su hijo o hija esté listo para salir de casa. En los años de la escuela primaria, los padres normalmente recuerdan a sus hijos cuando bañarse, cepillarse los dientes, ir a la cama, así como cuando visitar al dentista. Pero poco a poco, su hijo necesita desarrollar buenas rutinas de cuidado personal. Los adolescentes que salen de casa sin los buenos hábitos en su lugar tendrán un momento de transición difícil en el inicio de su independencia.
  • El sueño. Los buenos hábitos de sueño son fundamentales porque la falta de sueño puede aumentar en gran medida los síntomas del TDA-H. Y los problemas del sueño son comunes entre los adolescentes y adultos con TDAH. Luchar contra un patrón nocturno y el desarrollo de un horario regular para dormir son hábitos importantes para su hijo. Igualmente importante es la transferencia de la responsabilidad de despertarse a tiempo. Él o ella no será capaz de funcionar bien en la universidad o en el trabajo hasta que instaure en su vida una rutina constante por la mañana.
  • Ejercicio y Nutrición. Si se deja a su suerte, a menudo elegirán una dieta poco saludable de comida rápida y snacks con mal contenido nutricional. Y a pesar de que hacen ejercicio, muchos adolescentes caen en las rutinas de ejercicio inadecuado y mala nutrición cuando se independizan. Es importante que su hijo esté educado para entender la importancia de la buena nutrición y el ejercicio adecuado para reducir el impacto del TDAH.
  • Planificación y priorización. Gran parte del día ya está previsto para un adolescente. Entre las horas de clases y actividades después de la escuela, su hijo puede tener poco tiempo libre. Es importante que aprendan a planificar y priorizar – por ejemplo, pensar en lo que las tareas académicas deben durar para dar tiempo a las actividades recreativas durante el fin de semana.
  • Planear con anticipación. Esta etapa es un buen momento para comenzar a desarrollar el hábito de hacer planes a largo plazo. Su hijo adolescente puede tener tareas escolares a largo plazo que él o ella deben planificar de forma anticipada.

La transición de hacerse cargo de las habilidades de la vida diaria es fundamental para la independencia exitosa, pero a menudo esto les lleva algunos años. Los padres deben soltar gradualmente las riendas, incluso si esto significa que tropiecen y se caigan, es la única forma de que un adolescente aprenda a confiar en sí mismo en lugar de depender de sus padres.

Resumiendo

Los adolescentes con TDAH maduran a ritmos diferentes y los padres deben tener en cuenta que, en general, todos los adolescentes con TDAH maduran más lentamente que sus compañeros sin TDAH. Ayudar a su hijo a desarrollar las habilidades para la vida independiente debe ser un proceso gradual que los padres deben apoyar de forma persistente y animando al adolescente a ello. Adopte un enfoque positivo, no empiece con demasiadas habilidades nuevas a la vez, y esté preparado para tropiezos y problemas hasta que su hijo aprenda y tome las riendas de su vida. El camino no será tan sencillo y rápido como le gustaría, pero con humor y paciencia usted y su hijo harán la transición juntos.


Referencias:

addvance


¿Está preparada la sociedad de las prisas para las personas con TDA-H?

Internet, las nuevas tecnologías y la necesidad de obtener resultados inmediatos, están moldeando poco a poco nuestro ritmo de vida, nuestra forma de relacionarnos y nuestras necesidades básicas.

Sólo hay que acercarse a la zona centro de cualquier ciudad moderna actual,  y observar brevemente a los viandantes que transitan por ellas para percatarse que su ritmo de vida es frenético, se apresuran a sus trabajos, a comprar o simplemente pasean con una intensidad que puede resultar poco compatible con el disfrute del mismo, de hecho, prácticamente nadie va paseando de forma relajada. En las paradas de autobús, los semáforos o simplemente mientras caminamos, parecemos estar ávidos de realizar acciones simultáneas, y es el uso del móvil es el triste ganador de este “no parar” que parece haberse instalado en nuestras vidas.

Esta gran colonia que supone la ciudad, parece estar sometida al tiempo, a las prisas y al estrés, obligados a ganar varias horas al día para finalizar nuestras actividades, luego, si vivimos inmersos es la “hiperactividad”, ¿como podemos no comprender a los niños y adultos hiperactivos?

Hasta hace relativamente poco tiempo, el TDAH  en adultos no se entendía como la exteriorización de una sintomatología propia de un trastorno, sino como consecuencia de patologías o circunstancias concretas de la persona, ritmo de vida e incluso a  ser “muy nervioso”, “tener poca paciencia” o se “fácilmente irritable”. La realidad del día a día refleja las dificultades que muestran los niños y adolescentes con TDAH en sus quehaceres diarios, pero no debemos olvidar que hace 30 años, el TDAH no era detectado como en la actualidad y mucho menos tratado, por lo que los adultos a los que no se les detectó el trastorno en su infancia y adolescencia, han alcanzado la edad adulta con importantes dificultades en lo que respecta a las relaciones sociales, problemas laborales, baja autoestima o consumo de sustancias entre otras.

En un gran número de casos, los adultos con este trastorno desconocen que las dificultades que les acompañan desde su infancia, son consecuencia del mismo, y es comprensible, ya que han aprendido a aceptarse. Aunque en el 50% de los casos, estos comportamientos condicionan y limitan enormemente la funcionalidad de sus vidas, no entienden esto como un problema que pueda mejorar, por lo que no creen necesitar ayuda.

Los adultos con TDAH sin tratamiento alguno, se enfrentan a una sociedad hiperactiva que no comprende su hiperactividad y que reacciona con incomprensión ante las manifestaciones de estos, pero son los niños y adolescentes a quienes se les juzga con mayor dureza: les pedimos que se despierten a las 7 de la mañana, se vistan y desayunen rápido, preparen sus materiales para el colegio o instituto rápido, sus padres los llevan a clase en un enjambre de coches, ruido, asfalto y prisas, se mantengan en silencio, atentos y disciplinados en el colegio, hagan los ejercicios y mantengan el orden, al final de la jornada lectiva, los padres recogen a sus hijos con un imperceptible pero presente estrés fruto de la mañana, llegan a casa y deben comer para empezar con las tareas y deberes que deben hacer “tranquilos”, relajados y prestando atención, pero rápido, porque tienen actividad extraescolar y el tiempo apremia, los llevan a que se “relajen” realizando actividades como inglés, música o refuerzo de matemáticas, para recogerlos después con más prisas para llegar a casa y comenzar el tramo final, cenar, ducharse y a la cama para recuperar fuerzas para el día siguiente. Lo que debería sorprendernos no es que el TDAH afecte a un 5-7% de la población infanto-juvenil, sino que esa cifra no sea superior.

Estamos acostumbrados a la rapidez, pero no podemos esperar que todos los cambios se produzcan de inmediato, las personas con TDAH necesitan tiempo que por desgracia, parece no existir en nuestro frenético quehacer cotidiano y esto, desplaza del sistema a quienes no son capaces de subirse al “tren” de una sociedad estructurada de tal forma que impide la inclusión de quienes presentan dificultades.

La necesidad de cumplir con el programa establecido, traslada nuestro ser a la muñeca, es cierto que abarcamos más en el mismo tiempo, pero nos desvinculamos de nuestro entorno y nos distanciamos de los demás a favor de alcanzar los objetivos establecidos.


Diego Salas Castr
Psicopedagogo

Referencias:

revista biosanitaria


El TDAH en el adulto

El TDAH se ha considerado durante mucho tiempo un trastorno propio de la infancia y de la adolescencia, pero los síntomas y el impacto funcional del TDAH no siempre desaparecen al pasar a la edad adulta y el trastorno puede persistir en más del 50% de los casos.

Un estudio epidemiológico realizado a nivel internacional en la población general, señala que la prevalencia del TDAH en adultos es del 3,4%. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de estos adultos con TDAH no están diagnosticados.

¿Qué es exactamente el TDAH? ¿Una enfermedad? ¿Un trastorno?

Es un trastorno del desarrollo, un problema que se presenta a edad temprana e interrumpe o retrasa el desarrollo normal de ciertas habilidades físicas, emocionales y sociales.

Muchas partes del cerebro funcionan perfectamente, pero hay una región más lenta en su maduración, que no funciona igual. Esta región lleva a cabo una función de suma importancia: la autorregulación, el autocontrol. Nos ayuda a dirigir y controlar nuestras emociones, conducta y atención. Y, así como algunos niños con TDAH recuperan este retraso del desarrollo, la investigación indica que la mayoría no lo consigue, algo en lo que los investigadores están trabajando para resolver.

Por eso los adultos con TDAH tienen tantas dificultades en cuestiones fundamentales como la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad; todas parecen provenir de problemas de autocontrol.

El TDAH no es algo nuevo, ha estado con nosotros a lo largo de la historia de la humanidad, pero conforme las demandas del entorno y el trabajo han aumentado, también lo han hecho los desafíos que plantea el TDAH.

En la Era Digital en la que nos encontramos, la salud y la misma supervivencia dependen, cada vez más, de la capacidad de regular nuestras respuestas a una vorágine de estímulos tecnológicos, pequeños detalles y otras cosas que llaman nuestra atención.

¿Cómo se presenta el TDAH en adultos?

El diagnóstico en adultos resulta complicado debido a la comorbilidad, es decir, la coexistencia con otras patologías psiquiátricas, ya que los síntomas del TDAH se pueden solapar con los de los otros trastornos como trastorno por abuso de sustancias, trastornos de ansiedad y del ánimo.El TDAH en adultos es diferente al TDAH en niños. En parte porque hay una notable reducción de la sintomatología hiperactiva respecto al déficit de atención .En el paso de la infancia a la edad adulta, disminuyen los síntomas de hiperactividad que se pueden manifestar en inquietud, mientras que los síntomas de inatención se suelen manifestar en dificultades a la hora de llevar a cabo tareas (cumplir plazos de entrega, centrarse en una tarea concreta…) que pueden afectar su funcionalidad en varios aspectos de la vida.

Síntomas del TDAH en adultos

tdah en adultos

Hiperactividad

La hiperactividad aunque menos presente en esta etapa de la vida, se puede transformar en:

  • Una actividad constante.
  • Horarios sobrecargados.
  • Elegir trabajos que les requiera una mayor ocupación.
  • Pueden convertirse en adictos al trabajo.

Déficit de atención

El déficit de atención, más marcado en esta etapa de la vida, se manifiesta en:

  • Problemas de atención y concentración.
  • Desorganización e incapacidad para organizar trabajos o tareas.
  • Dificultad para iniciar y finalizar proyectos.
  • Problemas de gestión del tiempo.
  • Facilidad para olvidarse de las cosas.

El déficit de atención se manifiesta principalmente en las actividades que requieren un mayor nivel de atención y concentración en el tiempo, y en general, les lleva a ser poco organizados e inconsistentes, por lo que pueden tener más problemas en el entorno laboral.

Impulsividad

En cuanto a la impulsividad en la edad adulta, se caracteriza frecuentemente de la forma siguiente:

  • Terminar las relaciones prematuramente.
  • Cambiar de trabajo constantemente.
  • Carecer de paciencia para distintas actividades.
  • Perder el control.
  • Conducir de forma temeraria (con un mayor porcentaje de accidentes).
  • Alto número de multas y probables retiradas de carné.
  • Consumo de tóxicos.
  • Los síntomas de impulsividad en la edad adulta tienen un fuerte impacto en la vida familiar, laboral y social.

Aunque los síntomas de falta de atención y de hiperactividad pueden mantenerse en muchos de los casos, también son numerosos los casos de jóvenes con TDAH que se adaptan bien a la edad adulta y no tienen problemas de salud mental.

Consejos para organizarse

Colocar en el pasillo unos colgadores etiquetados para colocar en cada uno de ellos las llaves evitará perder tiempo pensando dónde se dejaron las llaves.La organización es una herramienta muy útil para no olvidarse de las cosas, ahorrar tiempo y llevar una vida lo más ordenada posible.

  • Crear listados de las tareas o actividades pendientes siempre resultará de gran ayuda para realizar un seguimiento de tus cosas pendientes.
  • Un calendario donde poder anotar las citas, actividades sociales… puede ser muy útil si recuerdas rellenarlo.
  • Utilizar las notas adhesivas codificadas por colores, otorgando una categoría a cada color, como llamadas telefónicas, pagos pendientes, etc.

 Hablar sobre el TDAH

Para crear relaciones estrechas, necesitas compartir; sin embargo también tienes que poder confiar. Aunque sientas ganas de compartir tu historia personal con alguien, cerciórate de que puedes confiar en que esa persona te respete a ti y a la información que compartas con él.Contar o no contar que padeces TDAH es una decisión totalmente personal. Los consejos que ofrecemos a continuación simplemente pretenden orientar en lo referente a esta decisión, por lo tanto antes de hablar sobre su trastorno, evalúa estos puntos:

  • Cuando le cuentes a los demás que padeces TDAH, cuenta con que tienes que educarlos respecto a este trastorno, responder a sus preguntas y desmentir algunos prejuicios. Habla acerca de tu experiencia, sugiere fuentes de información como webs, libros o artículos, para que puedan recabar la información necesaria.
  • Si estás trabajando y decides comentarle a tu compañía o compañeros que padeces TDAH, infórmales de cómo pueden ayudarte a manejar los síntomas. Por ejemplo, mandarte un e-mail con un listado de tareas a realizar, evitar distracciones innecesarias… En el caso de que necesites más ayuda, habla con el departamento de recursos humanos de la compañía.

Consejos para el entorno laboral y social

Limitar las distracciones 

Los siguientes consejos pueden servirle de ayuda para organizar su trabajo, pero muchos son igualmente aplicables para tareas en casa o para planes en un entorno social.

  • Utilizar auriculares y música relajante para omitir los sonidos de la oficina.
  • Trabajar en un espacio ordenado donde las distracciones sean pocas.
  • Tener a mano todo lo necesario, para no distraerse al tener que encontrarlo.
  • Anotar las ideas en un cuaderno para no interrumpir la tarea que se esté realizando.
  • Realizar una sola actividad/tarea al tiempo.
  • No empezar una nueva actividad/tarea hasta que no se haya acabado la que se esté llevando a cabo.
  • Establecer rutinas de trabajo.
  • Anotar la tarea que se está realizando en un papel autoadhesivo cuando se interrumpa la tarea.

Gestión del tiempo

  • Dividir los proyectos grandes en pequeñas tareas y fijar el tiempo disponible para realizar cada una de ellas.
  • Auto-premiarse por conseguir alcanzar los objetivos de tiempo marcados.
  • Programar alarmas para avisarle del tiempo de finalización de cada tarea.
  • Programar avisos para recordar las reuniones a las que debe acudir.
  • Evitar establecer horarios sobrecargados al subestimar la duración de cada una de las tareas.
  • En los gestores de correo es muy útil organizar las bandejas de entrada de la forma siguiente para fijar prioridades en las tareas: urgente/ahora – importante/pronto  –no importante- ya realizado.

Habilidades sociales

El TDAH puede convertir los encuentros sociales en un reto para las personas que padecen este trastorno. El simple hecho de hablar con otras personas o mantener una conversación puede ser un problema. Los consejos que presentamos a continuación pretenden ayudar a los adultos que padecen este trastorno:

  • Antes de hablar o actuar, recapacita durante 10 segundos para cerciorarte de si es o no una buena idea. Ten siempre a mano respuestas como “lo pensaré y luego te contesto..”, “déjame pensarlo..”, “en un rato te respondo..”antes de contestar impulsivamente lo primero que se te ocurra.
  • Practica la “escucha activa”, prestando mucha atención a lo que los demás están comentando antes de unirte a la conversación.
  • Pídele a tus amigos, familiares, profesores o terapeuta, que te ayuden a practicar tus habilidades de comunicación, incluyendo la práctica de cómo realizar preguntas correctamente.

Carmelo

 
Referencias:

Tomar el control

Eres tu, soy yo Tdah en adultos Un día en la vida de un adulto con tdah


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FEAADAH

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